viernes, 1 de diciembre de 2017
LOS APUNTES ELECTORALES DE PAMPLINIO
Respetado lector:
No le vamos a decir por quién votar, qué recibir a cambio, o cuándo comenzar a quejarse por la "bestia" que eligió como su representante ante un estado hambriento que se le come las entrañas, el dinero y el futuro... No. Esa no es labor de los Idiotas Inútiles.
Solamente le recordamos que cuando el candidato que eligió "pele el cobre," no se queje... La democracia, esa palabrita abusada y mal utilizada, como está concebida, es sólo la forma en que los ladrones legitiman su codicia. No les ayude, vote en blanco, o no vote. Ese es su derecho.
No somos analistas políticos, este no es un espacio de reflexión en esta materia; de hecho creemos que la política es el arte de robar mientras se le dice a la gente lo que quiere escuchar.
Este aporte lo que pretende es ayudar a limpiar la sociedad de la influencia de esta caterva de criminales que dicen querer salvarnos sin que se lo hayamos pedido.
Si la cosa fuera tan dura, un servicio noble y transparente, un sacrificio personal ¿no cree que habría menos gente canibalizándose por llegar a ocupar el solio de Bolívar?
Piense, es el único acto que no le cuesta plata, es más le ayuda a conservarla al menos.
martes, 14 de noviembre de 2017
“EL MONO QUE QUISO SER ESCRITOR SATÍRICO”
“EL MONO
QUE QUISO SER ESCRITOR SATÍRICO”
Por: Augusto Monterroso
En la selva vivía una vez un Mono que
quiso ser escritor satírico.
Estudió mucho, pero pronto se dio
cuenta de que para ser escritor satírico le faltaba conocer a la gente y se aplicó
a visitar a todos y a ir a los cocteles y a observarlos por el rabo del ojo
mientras estaban distraídos con la copa en la mano.
Como era de veras gracioso y sus
ágiles piruetas entretenían a los otros animales, en cualquier parte era bien
recibido y él perfeccionó el arte de ser mejor recibido aún.
No había quien no se encantara con su
conversación y cuando llegaba era agasajado con júbilo tanto por las Monas como
por los esposos de las Monas y por los demás habitantes de la Selva, ante los
cuales, por contrarios que fueran a él en política internacional, nacional o
doméstica, se mostraba invariablemente comprensivo; siempre, claro, con el
ánimo de investigar a fondo la naturaleza humana y poder retratarla en sus
sátiras.
Así llegó el momento en que entre los
animales era el más experto conocedor de la naturaleza humana, sin que se le
escapara nada.
Entonces, un día dijo voy a escribir
en contra de los ladrones, y se fijó en la Urraca, y principió a hacerlo con
entusiasmo y gozaba y se reía y se encaramaba de placer a los árboles por las
cosas que se le ocurrían acerca de la Urraca; pero de repente reflexionó que
entre los animales de sociedad que lo agasajaban había muchas Urracas y
especialmente una, y que se iban a ver retratadas en su sátira, por suave que
la escribiera, y desistió de hacerlo.
Después quiso escribir sobre los
oportunistas, y puso el ojo en la Serpiente, quien por diferentes medios
-auxiliares en realidad de su arte adulatorio- lograba siempre conservar, o
sustituir, mejorándolos, sus cargos; pero varias Serpientes amigas suyas, y
especialmente una, se sentirían aludidas, y desistió de hacerlo.
Después deseó satirizar a los
laboriosos compulsivos y se detuvo en la Abeja, que trabajaba estúpidamente sin
saber para qué ni para quién; pero por miedo de que sus amigos de este género,
y especialmente uno, se ofendieran, terminó comparándola favorablemente con la
Cigarra, que egoísta no hacia más que cantar y cantar dándoselas de poeta, y
desistió de hacerlo.
Después se le ocurrió escribir contra
la promiscuidad sexual y enfiló su sátira contra las Gallinas adúlteras que
andaban todo el día inquietas en busca de Gallitos; pero tantas de éstas lo
habían recibido que temió lastimarlas, y desistió de hacerlo.
Finalmente elaboró una lista completa
de las debilidades y los defectos humanos y no encontró contra quién dirigir
sus baterías, pues todos estaban en los amigos que compartían su mesa y en él
mismo.
En ese momento renunció a ser escritor
satírico y le empezó a dar por la Mística y el Amor y esas cosas; pero a raíz
de eso, ya se sabe cómo es la gente, todos dijeron que se había vuelto loco y
ya no lo recibieron tan bien ni con tanto gusto.
sábado, 11 de noviembre de 2017
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