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domingo, 20 de mayo de 2018


EXFOLIACIÓN
Por: Javier Barrera Lugo


19/03/2036   -  08:00 p.m.
Calurosa noche que se perpetua en las venas de estos tiempos anárquicos y en nuestros corazones de niños descarriados. En la soledad de esta oficina donde testifico un pavoroso espectáculo de tinieblas, evoco cada palabra y acorde de la canción We Didn't Start the Fire, que Billy Joel canta aletargado dentro de una casa suburbana hecha de cartón que fue levantada en un estudio de California, y asumo, debió ser tragada por el tiempo y el miedo a hundirse con sus recuerdos de estrellas cinematográficas y promesas fugaces de la actuación, en un mar de silencios.  La única conclusión que llega a mi cabeza cansada de tanto ver y callar por comodidad es que, sin quererlo, fuimos los hombres, no los dioses o sus demonios asociados, quienes propiciamos el apocalipsis, quienes iniciamos el fuego.
       Púrpuras nubes cubren el transcurrir de una especie bípeda que duerme tristezas metiéndose entre el flujo de veloces carriles llenos de información absurda que les avejenta el rostro. Cielos que, gracias a fosfatos y gases, a combustibles fósiles y metano proveniente de las heces de millones de vacas, se muestran llenos de fuego y donde la lluvia, que desde el inicio de los tiempos multiplicó la vida, ahora cae como un ungüento exfoliante para los suelos ya estériles por los sulfuros que la colman.
       La tierra, hasta hace veinte años productora generosa de alimentos, el fondo marino donde la existencia parecía ser eterna, se volvieron eriales en los cuales las huellas de la muerte dejaron de ser amenazas para transformarse en realidades. El hambre, la más dura de las consecuencias del cambio ambiental, golpeó las puertas de hogares en cada continente, país y vecindario. El pedazo de pan que antes se desechaba es ahora valiosa posesión defendida con la vida.
       La avaricia de unos pocos, la falta de carácter de la mayoría, que nos dejamos imponer demenciales políticas de explotación de recursos sin siquiera chistar, nos tienen donde estamos. Cambiamos el aprovechamiento racional de lo que los suelos nos dieron por el placer de disfrutar de juguetes que nos ataron a sus caprichos: teléfonos que resultaron más “inteligentes” y contaminantes que nuestros escrúpulos, autos que triplicaron el número de hombres que habitamos el planeta, toneladas de alimentos procesados para saciar ansiedades y no hambre, vestidos desechables que encubrieron pobres autoestimas, implantes mamarios estallados entre cuerpos sin mente, fábricas y chimeneas que infestan los países del tercer mundo elaborando basura que hoy no podemos comer… ¡Maldita necedad!
       Sea como sea, no es tiempo de lágrimas. Hoy 19 de marzo de 2036, la humanidad cruzó la delgada línea que puede determinar el renacimiento casi heroico de una especie o su extinción. Esa es la decisión que se nos planteó como grupo y como individuos. Hoy 19 de marzo de 2036, el sistema vital gritó "basta," y aceleró su proceso de muerte. La biósfera se reveló contra el abuso sacudiéndose unos parásitos y sus desenfrenos con crueldad, temblando, cauterizando, ahogando, negándose a producir bienestar. Ese fue el premio para la sorda humanidad.
       Las calles plagadas de tragedia se llenan de dolor y desgobierno; la ley del más fuerte fue cambiada de facto por las reglas del desalmado, del antisocial, del sicópata… Los hombres conscientes piensan soluciones, los malos actúan, los omisos callan y su silencio no es sino renuncia disfrazada.  
      Me niego a caer en apatía. He decidido luchar por preservar mi alma, por proteger a la mayor cantidad de gente que juré defender cuando fui nombrado su soldado. Me confieso defensor acérrimo de la negación del azar como camino y propongo a quien quiera sumarse a apostar por la construcción de nuestro propio destino así este no tenga mayores posibilidades. Llegamos hasta esta noche de cielos rojos y caos por dudar, por dejar que otros decidieran… Soy soldado para iniciar una ruta, para guiar, no para recaer en un error que nos condene al extravío que nos hundirá como especie. Tengo que luchar, no hay opción…





19/03/2036   -  04:00 a.m.
        Con o sin razón, fuimos siempre criticados por muchas personas durante siglos; asesinos a sueldo nos llamaron de manera despectiva a los combatientes desde que tengo memoria. En esta madrugada, cuando el estado dejó de serlo, somos los soldados quienes guiamos a los que vuelven a honrarnos con su confianza.   Tras los acontecimientos que afloraron anoche fuimos nosotros, no aquellos que se adueñaron del mundo, financistas, políticos, criminales y omisos, los que le pusimos el pecho a la brisa, 
       Después de la lógica zozobra, nos unimos para coordinar acciones urgentes, dividimos responsabilidades y reiteramos que lo que imperaría en esta misión de resultado incierto, sería el liderazgo, no el caudillismo inútil. Militares y policías evitarían a toda costa saqueos, la especulación de agua y alimento, delitos paridos por la escases. Los funcionarios del sector salud honrarían sus juramentos, los encargados de la sanidad enterrarían a los muertos, despejarían calles para que la logística de esta emergencia pudiera fluir.
       Todos y cada uno tenemos una misión, el propósito de salvar vidas de personas como nosotros, seres con sueños simples y comunes. La lucha es válida….



22/04/2041   -  11:00 a.m.
       Hace cinco años los ciudadanos de esta ciudad, de este país, de este planeta ya no tan azul, decidimos tomar medidas en contra de la muerte. Muchos no sobrevivieron, pero quienes logramos negar la extinción lo hicimos gracias al despertar de la consciencia, a la valentía de renunciar a los apegos propios en defensa del bien común. Yo como soldado público sin nombre estuve ahí, peleándole vidas al conformismo, honrando mi compromiso, curando almas, viendo la tierra germinar una vez más. Fue una utopía creciendo a rabiar, engalanando el concepto de comunidad, de bien común, de propósitos comunes, de humanidad.
       Los dueños del mundo se escondieron en cavernas porque no era viable para su sentido ególatra asumir responsabilidades tras el holocausto. Pero no fue por mucho tiempo. Una vez las cosas que logramos como tribu se hicieron fuertes, estos personajes salieron de las sombras y engatusaron nuevamente a ese pueblo ávido por comprar sus burdas mentiras. Disfrazando su avaricia, abrieron de nuevo fábricas, inventaron artefactos para distraer ojos curiosos y vigilantes, se tomaron los medios, la vida de la gente asegurándoles que el placer de los sentidos era lo que necesitaban para olvidar la tragedia más grande de la historia…. Lo paradójico fue que la mayoría volvió a caer en la trampa. Los hombres somos los únicos animales que nos golpeamos dos veces contra la misma piedra…
       Mi espíritu está intacto, lleno de cicatrices secas. Cada recuerdo es la confirmación de lo hermosos y patéticos que podemos ser los hombres cuando nos lo proponemos. Ahora que soy viejo, después de ver, padecer y disfrutar todo lo que pasó, me siento orgulloso de haber sido un soldado, no un sirviente; de haber servido, y no servirme de nada o de nadie… Unos cielos púrpuras plagados de muerte me recordaron lo vivo que siempre he estado.

domingo, 22 de abril de 2018

NEUROSIS POR EXISTIR, POEMAS DE VISA Y MUERTE.










Por Javier Barrera

LATIR


Latir en un tiempo
Que fluye con las manos atadas,
Caminar en círculos
Por un planeta sembrado de límites
Edificados por torpes artesanos,
Buscar el occidente
Donde las llamas del sol
Resucitan para ser
Alas doradas que pulverizan
Los dedos tiesos de un suicida.

¿Cuánto de lo mío posee consciencia?

Desato pequeñas apetencias
Insalubres y deliciosas,
Carne y desafuero,
Palabras sucias,
Rebeliones perdidas de antemano
Y por lo mismo, necesarias.

Nada prospera en la cotidianidad
Que se fagocita y se vomita entera
Preservándose cobarde.
Es en la humedad de los suelos,
En los tránsitos que subvierten
Donde la vida predomina.


INSOMNIA


Desde cielos mordidos por sulfuros
Almas revolotean hacia los cuerpos
De sus amantes calcinados en guerras
Contra el silencio aplastante
Dispuesto a mellar la resistencia del hambre.

Desde el colorado centro universal
Son los espíritus tristes
Quienes invocan a través de mantras hipnóticos,
La esencia de los bosques hechizados
Donde mujeres desnudas juegan a ser brujas.

El perfume de la tierra húmeda
Crea brumas en el aura apagada de un soldado
Cuyas manos acostumbradas a sanar,
Nunca a asesinar, acarician la piel de una muchachita
Que se abre para que él le enseñe su música.

Aprende a respirar como las estalactitas en el mar
Mientras contempla su silente inconexión;
Ella duerme tras el amor visceral del principio,
Persuasivo en mitad de la noche desértica,
Obsesivo cuando la duermevela empieza a morir.

Reposa ignorando que no será eternidad,
Por eso el guerrero de agua
Intenta atrapar el tiempo en un escrito
Pleno de vacío recóndito que se estrella
Contra una mirada cuyo camino se abre,

Parpados cansados, compuestos de nítricos firmamentos
A cuyo lecho las sibilas vuelven
Para borrar aquello parido horas antes.
El precio de la inmortalidad es la amnesia
Que repta sobre los labios de piedra

De un esclavo caído en desgracia.
No basta soñar y dotar de carnalidad un sueño;
Ser feliz es privilegio de dioses
Y para desgracia de la inocencia
Hace mucho las deidades sufren de insomnio.

lunes, 16 de abril de 2018

FLORIDA

FLORIDA
POR: SANLISAN

Por fin viernes. Qué semana larga. Una mañana llena de sol. El colectivo vacío justo en la parada al dar vuelta en la esquina. Serenidad y esperanza. Las caras de los nenes que viajan con sus padres, saben a esa hora que su semana de deberes ya terminará en unas horas. El día perfecto para recibir halagos de tus amigos, felicitaciones de tus cómplices y alguna que otra Mirada de incredulidad.

A las tres de la tarde se para el mundo. Deslizamos la tarjetita blanca por última vez. La puerta de la libertad abierta de par en par. La invitación a almorzar fue la excusa para el postre. Convencidas de nuestro deseo por un mousse tentación de la tan adorada y casi enferma confitería  en la que es clienta asidua, ella iba caminando directo, sin perder el rastro.

En medio de Florida, van y vienen de todos lados, los cantantes amateur de tango, imitadores de la Bersuit, y ese chico impresionante a una cuadra de corrientes. En la mitad de los libros esotéricos, de esos que te enseñan ser bruja “fácil”. En medio de los libros de amor, de hechicería, y de marionetas, cambiamos de sección. En la manos, bestiario y The Who, que contradicción. Por una parte un símil de la mujer moderna que intenta recibir el pase de putear con libertad. En la otra la imagen de él…. qué falta, qué ausencia..., Y recordé que sus rulos al pasar me enamoran. Que un día como hoy, no me dio pelota. Que no sé qué es lo que me gusta de esa voz.

La música llenaba el lugar de la búsqueda de la película protagonista del fin de semana – ojala su boca estuviera en mi cama – Creí decir algo concreto pero la imagen otra vez nos atrapó. Tres galones de pintura plástica, dos vaquetas, un niño que te invitaba a volar.

Si supieras que hay algo de vos que no me deja. Me roba los sueños y te sueño.

Caminamos, cada una en lo suyo iba rememorando ese instante

Que buen regalo Buenos Aires.