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lunes, 23 de julio de 2012

EL CRISTO EN QUIEN CREO...


EL CRISTO EN QUIEN CREO.
POR: JUAN MALCOVICH

Y entonces aparece
Sin aviso, sin historias;
Inunda  la esencia
Violeta de mi tristeza
Con el tibio
Calor de sus dedos.

Le habla transparente
A mis ojos desnudos,
Acaricia
La cabeza del hombre
Que agoniza
De soledad
Y se envenena
En el silencio.

El Cristo en quien creo
Busca mi alma enfermiza
En la oscuridad,
Con la inocencia
De la fuerza que construye.

Con luces rojas
Describe el sendero
Que guía
A los amados
A tu amor.

En la libertad de sus caminos
Dejo mi nombre
Escrito en cada piedra,
Mientras con  alas
Dadas por la fe honesta
Llego a la profunda
Índole de aquellos
Que no nos sentimos
Relegados a su lado.

Gracias a ti, Cristo mío,
Maestro, hermano,
Cambio los tentáculos
De la muerte
Por los cielos limpios
De este primer día
De resurrección.

Gracias a ti, Jesús,
Preciado amigo,
A tu ternura y ejemplo
Es que un final amargo
Termina por ser
Únicamente el preludio
Del sueño y sus sueños
Que terminan haciéndose
Latente posibilidad.

miércoles, 18 de julio de 2012

SWARAJ...


SWARAJ
Por: Julián Díaz

Una de las obsesiones del poeta, la más radical
Para un alma radical,
Era la de encontrar claves que hicieran funcionar
El corazón de aquella mujer
Que conoció incendiando el mundo
Una tarde de anarquía ese agosto.

Burbujas de colores rojizos y verdes
Atentaron contra una realidad plácidamente gris, turbia,
Donde sobraban historias de colmillos
Clavados sobre el cuello de la cordura,
Líquidos a punto de desgarrar lágrimas
Ausentes en la guerra.

El poeta la buscó en las ruinas del imperio
Aguantando latigazos del silencio,
Devorando perpetuos recuerdos
Ligados a la esclavitud de sus dueños,
Gritando: ¡Swaraj! Ya sin exigencia
Sino como mantra de identidad.

Y la encontró lloviendo sobre Madrás
Hecha la madre de sus pequeñas esperanzas,
La encontró latiendo en sus propias venas
Como la amante que escapa para salvar
Del dolor al dolor que cicatriza.
La encontró para volver a encontrarla.

Hay cosas que se callan por inservibles
Y sólo tiene validez la alegría tras los coletazos infames.
El amor tiene ojos inmensos, los ojos de ella,
La libertad huele a ella y a poesía sin escribir,
A tranquilidad de sobrevivir a la muerte
Que pregonan los enemigos de la pureza.

*SWARAJ: Independencia, auto gobierno